Bitácora cumpleañera

 Lunes

Como escribí en mi post La Voz de un Ángel mi semana cumpleañera empezó el lunes con el concierto de Tori Amos, como buena peruana consideré que sería declarada una fiesta patronal, aquellas festividades que duran siete días o más en mi querido Perú. 

Además hice una lista con el menú de mi pequeña reunión que incluía Pisco Sour, Papa a la Huancaína, Arroz con Leche, Mazamorra Morada, Gelatina y Torta de Chocolate, delicias que prometí hacerlas con mis propias manos, aquellas que Dios me ha dado, pero si quieren saber si cumplí mi objetivo, quédense hasta el final, es que me encanta el suspenso.

Martes

Prácticamente soñé con la lista de compras esa noche, me levanté muy temprano y sin tomar desayuno fuimos mi sobrina y yo al supermercado local. Una lluvia matutina recibía nuestros pasos por la acera pero el viento no nos dejaba avanzar por lo cual tuvimos que protegernos con nuestros paraguas que doblados estaban de tanto maltrato climático. Al llegar a Edeka me di con la sorpresa que los estantes estaban aún vacíos, recordé que eso no pasaba en mi país porque todo está lleno desde las 5 de la mañana. Por suerte encontré los productos por los que había ido y más, aunque le prometí a mi sobrina ir por tres cosas y regresamos con casi con medio super.

Miércoles

Para mitad de semana amanecí con las ganas de visitar el Körperwelten Museum, un fascinante lugar que exhibe cadáveres de personas que antes de morir han donado sus cuerpos para ser presentados en este museo. Los dichosos inmortalizados por la técnica del plastinado son expuestos para el estudio del sorprendente cuerpo humano. Desde que vi documentales en Discovery Channel hace 20 años me encantó la historia de esta técnica viendo con lejanía la visita al museo de cadáveres reales en Alemania, ahora que estoy aquí cumplí ese sueño. Si quieres ver el reportaje que hice acerca de esta colección de humanos occisos mira mi reportaje en mi canal de YouTube. 

Jueves 

El día jueves di rienda suelta a mis ganas de quedarme en casa, decidí descansar, redactar mi reportaje sobre el Körperwelten Museum y escribir una oda a la soledad, el cual es un post anterior a este. Aunque para algunos quedarse en pijama no sea una celebración, para mi sí lo fue, considero que cada momento cuenta, hasta el mínimo silencio.

Por la tarde mi sobrina y yo preparamos un ensayo de torta para el día central y por la noche después de leer un poco me fui a dormir con la mente tranquila.

Viernes

Pero para el viernes tenía la obsesión de buscar el Pisco peruano, indagué por todas las páginas de internet pero todas las marcas eran vendidas por Amazon, rendida y a punto de cerrar el navegador encontré un video de la tienda Inka Market, un reciente negocio local especializado en vender productos peruanos. No lo pensé dos veces, cogí mi bici y partí hacia allá. En este local no solo encontré el Pisco Quebranta sino además Jarabe de Goma y Amargo de Angostura, artículos infaltables para el Pisco Sour con el cual sorprendería a mis invitados. Ahí mismo encontré mazamorra morada, pero grande fue mi sorpresa cuando el envase decía «Umsha» por lo que pregunté al vendedor «No tiene mazamorra Negrita» y este me dijo «Esa es, pero con otro nombre» luego recordé que hubo un lío en Perú por el nombre de Negrita que resultaba ser racista, por lo que los dueños de la  marca lo cambiaron por Umsha.

No fue la única tienda de productos latinos que visité ese día también fui a «Latino Point» un lugar al cual había ido anteriormente, en ella encontré Galletas de soda y Leche Evaporada de marcas desconocidas para mi, es que en Alemania ambos productos son difíciles de conseguir, ambos servirían para preparar la crema Huancaína. También compré Leche Condensada para el Arroz con leche, es que sin ella este riquísimo postre no es lo mismo. Aquí existe un dulce similar llamado «Milchreis» pero no es con leche condensada sino con leche fresca y mucha azucar, no llega al empalagoso sabor de nuestro exquisito «Arroz con leche... me quiero casar» (obvien lo último) 


Sábado, el gran día.

Cinco minutos para la seis el tic tac del reloj marcaba y me desperté más temprano de lo habitual no solo por ser el día de mi santo, sino porque me faltaba cumplir un sueño más que había planificado con anterioridad, visitar el «Fernsehturm» la antena de televisión de Berlín, la estructura más alta de la ciudad con 368 metros. Me di un despabilante baño con agua fría, tomé un desayuno ligero (si se puede llamar ligero a un pedazo de torta y café) y me fui. Otra vez la lluvia caía sobre el viejo Berlín empeñada a continuar toda la semana, supongo que estaba festejando conmigo o lloraba por lo que vendría luego, pero no me adelanto. Reporté mi visita al Fernsehturm cuya crónica saldrá en los próximos días. De regreso a casa pase por el supermercado para las últimas compras.

Ya en mi hogar y luego de mi almuerzo puse manos a la obra, primer paso encender el horno para que vaya precalentando y sancochar las papas. Procedí con la receta de Torta de Chocolate de Sandra Plevisani, para lo cual los ingredientes fueron muy fáciles de conseguir. Con el keke ya en el horno, continué con la crema Huancaína, para lo cual tenía ajíes amarillos guardados congelados, hice la receta de mi tía Fabia, con cebolla, ajos y los ajíes sofritos. Ya en la licuadora  agregué también queso feta (el más parecido al fresco de Perú) y galletas de soda. El siguiente paso el Arroz con Leche, como dije el verdadero se hace con Leche condensada y evaporada, una vez puesto en la hornilla proseguí con la Mazamorra Morada.

Diez minutos antes de las seis, la comida, la torta y el postre estaban listos, me abracé yo misma y dije, lo logré.... ahhh pero faltaba lo más importante, el Pisco Sour.

A las seis con treinta llegó mi primera invitada, mi amiga veneciana, aquella que me invitó al concierto de Tori Amos, es que como no invitarla si ella se portó tan bien conmigo. Luego llegaron mis amigos de la banda José y Maia, para no estar apretados en mi piso los invité al jardín común del edificio, ya preparado para la ocasión. Llegaron las 8 de la noche procedí al reparto de los manjares y es que más de uno incluyendo mi madre devoró la papa a la Huancaína y ni que decir del Arroz con leche con Mazamorra Morada, un clásico...

Después del Happy Verde y los abrazos cumpleañeros ya tenía unas cuantas cervezas encima y otras bebidas espirituosas y de pronto... me acordé del Pisco Sour, es que me había olvidado de prepararlo! 

Mis amigos ya se estaban yendo sin haber probado la especialidad peruana por excelencia que había pensado en hacer toda la semana!!! No los culpo porque ya era muy tarde, me quedé con Emmanuela y un par de vecinos continuando con la tertulia, aún así mi mente divaga con la idea del Pisco Sour... que nunca llegué a hacer. 

¡Qué pena será para otra ocasión especial, pero para que buscar momentos especiales, que sea mañana!!! decía mi cabeza ya embriagada por los diferentes alcoholes que estaba bebiendo.

Cerca de las tres de la mañana, tomé conciencia que estaba en mi cama, mi sobrina con celular en mano me preguntaba si me sentía bien. No sabía exactamente si Lucy in the Sky with Diamonds era el sonido de mi mente o es que en realidad veía el techo dar vueltas, las luces enceguecedoras no me dejaban ver y un nudo en el estómago quería desatarse y me empujó corriendo al baño...

Arcada tras arcada sentí que vomitaba todas las copas de alcohol juntas en ese instante, por poco el hígado sale corriendo de mi cuerpo para no volver jamás. No regurgitaba de esa manera desde que tenía 17 años. Mi sobrina asustada llama a mi madre por teléfono para que acuda a mi auxilio, pensó que el demonio se apoderó de mi en su hora. 

Si mi  mamá llegó no la vi, desperté con la sensación de mil agujas en mi cabeza y cuando fui al baño me hice una sola pregunta ¿Pero qué pasó aquí? Luego de que mi sobrina me contara mi arrojante actuación, recordé por capítulos lo que había pasado, a lo que le dije «Nunca sigas mi ejemplo por favor» y le pedí perdón por mi bochornoso acto.

Finalicé mi semana como empezó, es decir sin saber donde estaba, si el lunes no conocía quien era Tori Amos (o no recordaba su música) el domingo no había recuerdo de lo que había tomado. 

En fin, me di mis gustos, visité lugares a los que prometí ir, cocine y preparé todo yo (excepto el Pisco Sour, aunque después de mi experiencia, lo pensaré mejor) y celebré mis 42 con gente importante para mi, acabando esta bitácora que de navegación solo lo que se fue por el caño el día sábado. 

¿Y ustedes como celebraron su cumpleaños?





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