Pan de supervivencia

En días fríos como hoy en la zona nororiental de Europa, salir de la cama es un trabajo gratis que no pienso hacer, con más de tres «Decken» encima mío, chompa y pantalón de tela, sin olvidar mencionar mis medias de lana, el frío se cuela a través de las rendijas de mi ataviado ajuar invernal. Por las ventanas un roce helado de aire entra como Pedro en su casa y de los dos «Heizungen» que tengo en mi piso solo uno funciona y está ubicado debajo de las ventanas cómplices del aire que se cuela en mi hogar.

Mi ritual matutino (después de beber un vaso con agua) empieza con una taza de café hirviendo el cual se ha convertido en uno de los pocos amigos que espero al salir de la cama, primero café y luego existo.

No hay café en el desayuno sin algo para masticar, en Perú los famosos panes franceses traídos por el panadero del barrio y su característica bocina, son el signo de distinción de una Lima que se resiste a la modernidad, sin embargo en Berlín mis panes de yema o franceses «peruanos» han sido reemplazados por panes de bolsa de las estanterías del super.

Pero precisamente esa mañana fría de enero, luego de buscar por toda la alacena no encontré ni la migaja del pan de bolsa. Como no pensaba caminar más de un kilómetro para buscar pan, se me ocurrió hacerlo yo misma, ustedes pensarán, ¡Seguro te tomó toda la mañana! y ¿Si no tenias levadura? ¡Pero el pan hay que dejarlo reposar! Tranquilidad mis queridos lectores, la siguiente receta les salvará de muchos apuros si la desean tomar y naturalmente después comer. Para mi suerte he sido una niña sin lujos, decían que comía «hasta piedras» (porque me gustaba toda la comida que mis padres me daban, sin reclamos) pero en realidad eso no lo puedo asegurar me acordaría de su sabor, en fin, esa «suerte» de comer de todo ha hecho que de adulta pueda sobrevivir a las épocas de escasez de alimento y a un supuesto futuro apocalíptico adaptándome a los ingredientes que encuentro en mi «Regal».

Ubicada en la esquina superior de mi despensa encontré una bolsa de harina integral que ya estaba por vencer, recordé lo que Jesús comió en la última cena y fue pan sin levadura, solo con agua y sal! increíble! ¿Si hemos sobrevivido tanto tiempo sin químicos y preservantes por qué ahora no lo podemos hacer? pero tenía un obstáculo ¿Cómo lo hago? entonces recurrí a YouTube, encontré videos en los cuales agregaban aceite pero quería hacerlo de la manera más simple posible, así que lo remplacé por agua. La receta más sencilla y fácil del mundo si no tienes pan ahí va:

Pan de supervivencia:

Válido para dos panes, lo puedes usar como tacos o pan durum:

-3 cucharadas de harina (cualquier tipo)

- 3 cucharadas de agua tibia

- sal

- Opcional, orégano, semillas de chía y/o sésamo u otras.

Mezclar todos los ingredientes, hasta llegar a una masa homogénea, cortarla en dos, estirar cada parte con un rodillo o botella de vidrio o con tus nudillos (en serio me funciona) en una tabla o superficie plana, luego colocar cada una en una sartén bien caliente sin aceite por unos segundos cada lado, cuando veas que se inflan ya están, al retirarlas colócalas en un plato tapado con un paño para que no endurezcan.

Super einfach! 

Para rellenarlos freí cebolla, pimientos y champiñones, lo acompañé con queso, si no tienes puedes ponerle mantequilla o lo que desees, recuerda que saldrá una masa al estilo tortilla, no se pueden cortar por la mitad y solo para envolver algo.

Listo ya tienen una receta para sobrevivir al Apocalpisis zombie, pruébenla y me encantaría saber como les fue.

Pd. Lamentablemente la idea de este post se me ocurrió después de que el pan estuviera muy lejos de mi estómago, así que no le pude tomar foto, sorry 😹

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